Una industria fuerte para una Eurorregión competitiva
Jorge Cebreiros Arce, Presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra
Desde hace más de 20 años la CEP, junto con el Eixo Atlántico y otras entidades y administraciones afines de ambos lados de la frontera, trabajamos en el gran proyecto de Cooperación Transfronteriza que es la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal.
Desde aquellos comienzos muchos han sido los beneficios que se han obtenido para el común desarrollo económico y social. Los empresarios han sido los grandes promotores de proyectos favorecedores en todos los ámbitos. Es preciso recordar que el 60% de la producción y más del 80% del empleo corresponde al sector privado.
Es indiscutible la importancia del sector industrial como motor de la economía. Además de como inequívoco generador de empleo más estable, actúa como percutor y multiplicador sobre el resto de los sectores. Las economías más industrializadas presentan menores tasas de desempleo, tienen un mayor volumen de exportación y un índice de riqueza superior.
La provincia de Pontevedra es de las que basa su economía en el sector industrial. Nuestra riqueza se sostiene en actividades como el metal, el eje agro-pesca-alimentaria, la madera o la piedra natural, entre otras. Entorno a su desarrollo se genera, a su vez, una demanda de servicios real, necesaria y de carácter estable que, en muchos casos, genera riqueza a ambos lados del Miño.
La vía que tenemos los empresarios para continuar contribuyendo a mejorar la gran iniciativa transfronteriza es a través del progreso, que depende, en buena medida de la competitividad, la productividad y la innovación empresarial.
Pontevedra y como ella, todo el entorno transfronterizo, requiere una industria competitiva y eficiente para alcanzar niveles adecuados de empleo y riqueza.
Precisamente, la estrategia Europa 2020 impulsada desde la Comisión Europea apuesta de forma firme y decidida por un sector industrial fuerte y sostenible y ese es el espejo en el que queremos vernos reflejados.
La modernización de las infraestructuras y la simplificación administrativa son dos de los requisitos indispensables para poder avanzar en tan ambicioso objetivo.
Es responsabilidad de las administraciones públicas, organizaciones empresariales, empresas e instituciones apoyar políticas económicas que favorezcan el desarrollo industrial de los sectores estratégicos y en apostar por otros más recientes y de gran potencial, como por ejemplo el aeronáutico o el aeroespacial, pero sólo las primeras tienen capacidad ejecutiva para implantarlas.
Si el 99,95% de las empresas pontevedresas son Pymes, son precisamente las pequeñas y medianas empresas las que merecen todo el apoyo posible para introducir en sus procesos las nuevas tecnologías y para internacionalizarse. Sólo así podrán alcanzar un tamaño compatible con las exigencias del mercado y competir en un entorno tan global como competitivo.
Los empresarios seguimos detectando un déficit de inversiones públicas, factor clave para impulsar la actividad económica.
La actividad económica demanda que se priorice la coordinación de los puertos de interés general del Estado de la provincia. También que se desarrolle la intermodalidad y que se establezcan conexiones ferroviarias aptas para el tráfico de mercancías entre terminales y entre estas y los grandes corredores ferroviarios como el Corredor Atlántico.
El ciclo económico exige también el impulso definitivo a la Plataforma Logístico Industrial de Salvaterra As Neves (Plisan), como gran reserva de suelo industrial de la Eurorregión, de modo que se propicien inversiones y se cree un ecosistema del que surjan sinergias. Debe dejar de ser un proyecto para convertirse en un multiplicador y dinamizador de la actividad industrial.
La provincia continúa reclamando la Salida Sur y la modernización de la línea férrea entre Vigo y Oporto para vertebrar las conexiones ferroviarias de la Eurorregión y también el AVE por Cerdedo que acerque el Eje Atlántico a la capital de España y minimice los tiempos de viaje.
En cuanto a la simplificación de los procesos administrativos, desde Europa han dado respuesta a la solicitud del Eixo Atlántico, apoyada por la CEP, de eliminar el roaming, pero aún quedan obstáculos por superar, relativos, por ejemplo a la movilidad de los trabajadores en zonas transfronterizas.
En líneas generales, las distintas administraciones públicas, de uno y otro lado de la frontera, deben promover medidas para favorecer la actividad empresarial como ámbito de desarrollo económico y de empleo. Con el concurso de todos, será más fácil lograr este objetivo común.