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Termalismo y sostenibilidad

Termalismo y sostenibilidad

Artículo de opinión de Carmen Pardo, experta en turismo y termalismo

Hablar de termalismo es hacerlo del recurso endógeno local, exclusivo, diferenciador y sostenible por excelencia.
La primera reflexión que un autor debe hacer en una publicación a divulger por Eixo Atlántico no debe ser otra que la utilidad que sus palabras (que perdurarán escritas) puedan  (y deberían) tener para su territorio. El termalismo constituye un factor relevante, de forma común para un desarrollo integral y precisamente, sostenible dentro de la Euro-región Galicia-Norte de Portugal, por su propia existencia y posibilidad de desarrollo, por las ubicaciones en que se encuentran las captaciones y, porya que “arrastra” a otras actividades directamente turísticas o no, con importante efecto multiplicador.

 

El Turismo termal no es un concepto precisamente nuevo. Ha existido durante siglos, tantos, como el propio término Turismo, pues los turistas han viajado durante siglos buscando soluciones a problemas de salud, desde los tiempos antiguos, y, muchas culturas han visitado balnearios desde los tiempos de Roma. Los primeros turístas (no teniendo en consideración como tal al peregrino) fueron los termalistas o aguistas. Aunque lo cierto es que, en pleno siglo XXI, el viaje para la obtención de bienestar y salud es un fenómeno creciente.
El termalismo,  se ha convertido en un “clásico”, en los tiempos modernos, ya enmarcado en el escenario más amplio del Turismo de salud, convirtiéndose en una gran oportunidad de negocio también.
Por otro lado, la población actual está sufriendo un envejecimiento sin precedentes en la historia. En el año 2050, por la primera vez en la historia, el número de personas mayores (definidas como tales con edad superior a sesenta años) suerará el número de gente joven; en los paises desarrollados, la población con más de sesenta años crecerá un 50% en las próximas cuatro décadas, y la población de menos de sesenta años en los mismos países se reducirá en un 7% (12 en Europa).

 

Alrededor del año 2050, casi una de cada tres personas tendrá más de 60 años, mientras que el ratio actual es de uno de cada cinco. Pero en los paises emergentes, la población también está envejeciendo rápidamente y podría alcanzar en el 2050 los índices actuales de los países desarrollados.
Como elemento adicional importante para hablar de las potencialidades del termalismo, es el hecho de que las vacaciones y escapadas han cambiado mucho. Los viajeros no buscan solo romper sus rutinas y ver algo diferente… piden volver a casa con mayor salud (física y mental) de la que tenían cuando se fueron.  
Por tanto, como tercera reflexión, apúntese que desde el punto de vista turístico, económico y social, todo son ventajas para el destino: mayores estancias, menor estacionalidad, mayor gasto y sostenibilidad.
El mejor modo de centrar la reflexión en este segundo concepto coprotagonista del artículo, es recordar, la entrada en escena de tres actores turísticos en los últimos años: competitividad, gobernanza y precisamente sostenibilidad (Velasco, 2011). En el caso de esta última, hay que remontarse al año 1987 con la presentación del informe Brundtland: “desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” (CMMAD, 1988, p. 67).
Posteriormente, cabe mencionar el Foro Europeo del Turismo de 2002 “Agenda 21-sostenibilidad en el sector turístico europeo”. El documento principal de debate establece que el turismo sostenible debe plantearse a varias escalas: la mundial, la nacional, la regional y la local (importante término cuando hablarmos de termalismo). Un año después, en 2003, la Comisión Europea avanzaba en esta línea con un documento específico en materia de desarrollo sostenible del turismo: “orientaciones básicas para la sostenibilidad del turismo en Europa”(COM (2003) 716), documento del que vale la pena mencionar la metodología para su elaboración por la amplísima participación ciudadana a la que se dio la oportunidad de dar opinión, a través de internet, pero también por el modelo de aprobación (de la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones).
Tercera reflexión: La Unión Europea, históricamente carente de una política turística fuerte y decidida (con los matices que decisiones y documentos recientes permiten) si ha tenido una preocupación por la sostenibilidad de modo transversal al desarrollo económico.
Hoy en día, este concepto se toma por “defecto” cuando se habla de  turismo y de su impulso, tal como explicita la OMT: “las directrices para el desarrollo sostenible del turismo y las prácticas de gestión sostenible son aplicables a todas las formas de turismo en todos los tipos de destinos” (OMT, 2005).

 

Por otro lado, es importante mencionar en lo que a los aspectos de mercado se refiere (sin olvidar los aspectos no mercantilistas) que la sostenibilidad también tiene efectos positivos en el negocio turístico: como apunta el trabajo de Loureiro et al (2012)., sí que puede concluirse que existe un potencial económico ligado, por ejemplo, a la biodiversidad (a mayor biodiversidad, mayores flujos, debido a la relación causal con los niveles de demanda) y este tipo de análisis pueden utilizarse para apoyar el desarrollo turístico sostenible.

La OMT entiende y así consta en su glosario básico que el turismo sostenible es aquel que se desarrolla y ejerce persiguiendo como objetivos: Impacto mínimo sobre el medio ambiente.
•    Respeto a la cultura local y la diversidad social de cada destino.
•    Aseguramiento de unas buenas prácticas económicas, empresariales y laborales que permitan y fomenten el crecimiento económico sostenido y el bienestar entre la población tanto entre los viajeros como de los residentes en los destinos turísticos y zonas anfitrionas de los visitantes.

Cuarta reflexión, ya existen en el mundo académico investigaciones sobre ciertos efectos positivos de la sostenibilidad en los flujos de turismo (Loureiro et al, 2012), por tanto, el término conlleva connotaciones económicas.

 

Finalmente, conviene valorar los puntos en común entre Termalismo y Sostenibilidad y con ellos reflexionar de cara al futuro no olvidando, en el marco de la euro-región Galicia-Norte de Portugal, tal como se ha comenzado, que su conjunción está llamada a ser una de las estrategias de desarrollo, más inteligente posible.
•    Cuentan con la particularidad de estar ligados a otros sectores del ámbito social (el de la salud, el bienestar, la preservación medioambiental…..)

•    Son compartidos de modo transnacional con muchos de los Estados miembros de la Unión, lo que permite hacer alguna reflexión de más amplio ámbito que el regional y extender el análisis a la Unión Europea.