Mantras electorales
Artículo de opinión de Carmen López, abogada y ex presidenta de AJE Galicia
El rural estaba necesitando una estrategia mucho antes de que la clase política se diese cuenta de que sus votos pueden resultar decisivos para las próximas generales. Y es que el rural parece haberse convertido en el nuevo mantra político, tan solo tres años después de la última «carrera» electoral. Recordarán aquella campaña; por aquel entonces el objetivo era movilizar el voto de los sufridores autónomos y los discursos se llenaban de palabras de apoyo y alentadoras promesas para ellos.
Pero, ¿qué queda de todo aquello? Las medidas de apoyo a los trabajadores por cuenta propia, en su mayoría, se quedaron en el tintero, el mismo en el que previsiblemente se quedará también todo lo referente a esta nueva «moda» electoral.
El rural... La España que se vacía... La emigración interregional es una realidad palpable, mucho más que las medidas concretas para paliarla que, desgraciadamente, brillan por su ausencia en medio de tanto concepto. Hablan del rural, pero no del presupuesto que destinarán su desarrollo. El rural debe dejar de ser el «hermano pobre» para convertirse en un ámbito desde el que competir, con posibilidades reales, infraestructuras e inversión.
Es la pescadilla que se muerde la cola, la población no se quedará ni implantará en aquellos territorios en los que no exista un mercado de trabajo para dotarles de un medio de vida, la generación de empleo no se producirá de espaldas a las empresas y, las empresas, no se instalarán mientras las infraestructuras se concentren, mayoritariamente, en unos pocos puntos del país.
La solución pasa por una apuesta decidida y, sobre todo, por una planificación que vaya más allá de las próximas elecciones. Por una estrategia que mire, también, a lo que pasa al otro lado de la M50 y que entienda que las realidades de nuestro territorio son muchas más que las que se visibilizan diariamente en los grandes medios nacionales.
El día a día de la mayoría del país transcurre mientras el foco de atención está en el "procés" o en los cortes de tráfico del centro de Madrid. El día a día de la mayoría del país se resiente de la falta de comunicaciones para conectar con el resto del territorio nacional, para algunos, incluso para conectar con su propia capital de provincia o de su comunidad autónoma.
En un momento en el que cualquier afirmación, cualquier propósito es sospechoso de volver a quedar relegado una vez que acabe esta voraz "batalla" por los indecisos, me viene a la cabeza Winston Churchill y su célebre sentencia: "el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones". Por lo menos en este caso, el rural necesita urgentemente políticas para las próximas generaciones, aunque no sea rentable electoralmente, aunque esas generaciones no voten el 28A. Políticas para que el rural y esa España que se vacía no se vea reducida a convertirse en "la casa en la sierra".