Un Estudio realiza la fotografía de las 34 ciudades del Norte de Portugal y Galicia sobre el impacto el turismo y propone medidas preventivas y correctivas
La declaración inicial del secretario general delEixo Atlántico, Xoan Mao, establece rápidamente un punto de partido para la conversación: “Turismo sí, pero no cualquier turismo”, afirmó. Cuando la cantidad gana a la calidad, avisa, está cometiéndose “un error” y el turismo masivo puede ser “un cáncer” para las ciudades. Fue para comprender el fenómeno de la economía colaborativa en el turismo y hacer una fotografía de las geografías que integran las ciudades del Eixo atlántico la razón por la que se encomendó a cuatro investigadores, portugueses y gallegos, un estudio. “Impacto del turismo en la morfología urbana de los municipios del Eixo Atlántico”, presentado en la Cámara de Matosinhos, desarrolla “medidas preventivas y correctivas” para dar respuesta a aquello que para unos es ya un problema y para otros puede venir a ser.
Dentro del Eixo Atlántico, los autores identificaron que hay dos líneas de análisis cuando se habla en Alojamiento Local (o Viviendas de Uso Turístico (VUT), en el caso España). Una es la adoptada en Porto y Santiago de Compostela, donde el turismo alcanzó ya considerables dimensiones, a otra es la necesaria para las restantes 32 ciudades, donde aún no hay significativas consecuencias negativas del sector (y donde se pueden potenciar las positivas). Los escenarios portugués y español son diferentes.
Los ayuntamientos, cree la investigadora Carmen Pardo, tienen las manos atadas en algunas materias, pero en lo esencial tienen margen de maniobra. Y deben usarla más. Entre las varias recomendaciones, producidas a lo largo de un año, los investigadores proponen la creación de una normativa para el AL y VUT en todos los ayuntamientos, la realización de un plan especial de ordenamiento de estas ofertas turísticas y la inclusión de los impactos de la actividad en los planes de movilidad de las ciudades.
Para Xoan Mao es “inconcebible” que no haya coordinación de las políticas entre las diferentes ciudades del Eje Atlántico. “Lo que falla en una ciudad va a fallar en las demás”, argumenta, pidiendo a los alcaldes que realicen una “política ciudadana y no partidaria”.
En este momento, en Santiago de Compostela, con la llegada prevista de diez millones de visitantes en 2021, año de Xacobeo, la ciudad está transformándose en un “parque temático”. Hay gente adaptando edificios y viviendas para convertirlas en VUT, haciendo disminuir la oferta de habitación para los ciudadanos y los estudiantes. Hasta el final del año, las 34 ciudades del Eixo Atlántico van a superar las 30 mil plazas.
En Matosinhos, el vicepresidente , Fernando Roca, consideró que aún no existe un problema instalado y busca aprender de “los errores de los otros”. Defendió que “la furia del turismo no puede servir para quitar la personalidad a las ciudades”, aunque sea una tentación apostar en esa “gallina de los huevos de oro”.